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Alargascencia VS. Obsolescencia

Qué es la obsolescencia

Es un término que se refiere a una determinación y planificación del fin de la vida útil de un determinado producto que hemos adquirido. Cuando llega el tiempo programado diseñado por los fabricantes de una compañía ya se vuelven inservibles, se desechan como chatarra.

El primer producto afectado por la obsolescencia programada fue la lámpara incandescente. Uno de los primeros prototipos lleva funcionando desde el año 1901. Thomas Alva Edison, creó un prototipo de duración de 1500 horas. El éxito fue rotundo y aparecieron varias compañías dedicadas a su fabricación. Al principio el objetivo era crear bombillas más durables; sin embargo, todo cambió cuando se aliaron para crear el Cártel Phoebus, que estableció una duración máxima de 1000 horas de uso y penalizaba a los fabricantes que violaran la nueva norma. En aquel entonces la conciencia ecológica y de derechos de consumidores eran prácticamente inexistentes entre la población y las empresas, por lo que la sociedad de entonces terminó tolerando esta práctica.

La etapa inicial de la obsolescencia programada se desarrolló entre 1920 y 1930, cuando la producción en masa empieza a forjar un nuevo modelo de mercado en el cual el análisis detallado de cada sector deviene en el factor fundamental para lograr éxito. Se cree que el origen se remonta a 1932, cuando Bernard London proponía terminar con la Gran Depresión a través de la obsolescencia planificada y obligada por ley (aunque nunca se llevase a cabo). Sin embargo, el término fue popularizado por primera vez en 1954 por el diseñador industrial estadounidense Brooks Stevens. Stevens tenía previsto dar una charla en una conferencia de publicidad en Minneapolis en 1954. Sin pensarlo mucho, utilizó el término como título para su charla.

Otro producto que fue afectado fue el Nailon. En su introducción en 1938 era presentado como una fibra fuerte y prácticamente indestructible. Pero posteriormente las ventas cayeron debido a que nadie necesitaba reemplazar las medias, por lo que DuPont fue obligado a rediseñar el material para hacerlo más frágil y conservar las ventas….

Posteriormente en los años sesenta se idearon nuevas técnicas de diseño y publicidad para impulsar el consumo de nuevos productos. Así las personas no eran obligadas, sino convencidas con diseños vanguardistas, características novedosas y nuevas tecnologías. Gradualmente el concepto de obsolescencia programada fue extendiéndose entre los fabricantes, lo que fue afectando la calidad y durabilidad de los productos desde entonces.

Otro escándalo notable implicó al Reproductor de audio digital iPod fabricado por Apple Computer. En su introducción, su batería había sido diseñada para que durara solo 18 meses, suficiente tiempo para que los consumidores lo reemplazaran por el próximo modelo fabricado por la empresa. Un par de consumidores Casey Neistat y su hermano decidieron crear un video que lo explicaba de forma atractiva para la población en general.

El video recibió la atención de medios nacionales y dirigió el foco a la falta de políticas de reemplazo de baterías por parte de Apple.​ El video clip inicia con una llamada al Soporte Técnico de Apple y una conversación entre Casey y el operador, llamado Ryan. Casey explica que tras 18 meses de uso, la batería de su iPod murió. Ryan sugiere que por el costo de enviar y reemplazar la batería es mejor adquirir un iPod nuevo. Con la canción «Express Yourself» de N.W.A., los hermanos comenzaron una campaña de «anuncio público» para informar a los consumidores acerca de las baterías. Usando carteles de stencils que decían «La batería irremplazable del iPod solo dura 18 meses» pintaron la advertencia sobre las publicidades del iPod en las calles de Manhattan. La película fue publicada en Internet el 20 de septiembre de 2003 y en seis días fue vista más de un millón de veces. La misma atrajo la atención de los medios rápidamente y la controversia fue cubierta mundialmente por más de 130 medios, incluyendo The Washington PostRolling Stone, Fox News, CBS News y BBC News.​

Apple anunció oficialmente una política de reemplazo de baterías el 14 de noviembre de 2003 y también una extensión de la garantía el 21 de noviembre.​ The Washington Post declaró erróneamente que ambos programas fueron anunciados días después de que la película se volvió pública.​ Fox News estableció la fecha de la política dos semanas después del video y Neil Cavuto lo llamó una «historia de David y Goliath» en el programa Your World. La vocera de Apple, Natalie Sequeira negó conexión alguna entre el video y la nueva política, declarando que la revisión de la misma se venía trabajando durante varios meses antes de que la película se publicara.​

El 8 de enero de 2018, la Fiscalía de Francia inició una investigación contra Apple por presunta obsolescencia programada de ciertos iPhones antiguos, sometidos a las actualizaciones periódicas del sistema operativo iOS. La actuación judicial tuvo su origen en una denuncia de la organización de usuarios y consumidores «Alto a la ralentización programada».​

Recientemente en 2022, con los avances del iOS 16 ya no serán compatibles con iPhone 6s, el iPhone 6s Plus, el iPhone SE de primera generación, el iPhone 7 y el iPhone 7 Plus. Lo que es raro porque iPadOS 16 sí serán compatibles con iPads con características similares a los iPhones mencionados, fue una indignación total.

Dos documentales de Cosima Dannoritzer han reflejado en español los aspectos derivados de la obsolescencia programada: Comprar, tirar, comprar (2010) y La tragedia electrónica (2014).

Ejemplos claros son baterías o pilas, focos, audífonos, bocinas, hasta laptops.

Otro ejemplo bastante evidente es cuando en el primer mundo (como Estados Unidos o Canadá) tiran productos «anticuados» a la basura.

Existen diferentes tipos de la obsolescencia.

  • Obsolescencia planificada o programada

Cuando, a la hora de crear un producto, se estudia cual es el tiempo previsto para que deje de funcionar correctamente y necesite reparaciones o su sustitución sin que el consumidor pierda confianza en la marca, y se implementa dicha obsolescencia en su fabricación para promover la compra de un nuevo modelo.

  • Obsolescencia de software

La obsolescencia programada en el software se inicia desde el momento en que el fabricante impulsa a los consumidores a renovar o actualizar su versión de los programas informáticos porque no continuará con sus actualizaciones y el respectivo soporte técnico (renovación de los controladores de impresora, compatibilidad con otros programas, soluciones a problemas imprevistos, parches de seguridad, actualización de la defensa contra el malware, reconocimiento de aplicaciones nuevas, etc.).

De esa manera, cada diez años como mucho, se comprará otra vez el mismo producto, añadiendo plusvalías al fabricante.

Un software que no goce de actualizaciones periódicas sufrirá eventualmente de obsolescencia debido a que se queda atrás en comparación a la tecnología digital al dejarse de desarrollar aplicaciones para el programa. Muchas veces estos programas informáticos discontinuados son llamados abandonware porque sus programadores «estancan» a propósito sus propios software con el fin de motivar al consumidor a comprar la nueva versión ya que, aunque los nuevos programas que introducen podrán leer el contenido de las versiones anteriores, una versión antigua no podrá leer los archivos del nuevo sistema.

Ejemplo de esto fue la descontinuación del sistema operativo Windows XP por parte de Microsoft lo cual deja en el camino a la obsolescencia al sistema operativo ya que como comunica Microsoft, de seguir utilizando Windows XP se podrían presentar vulnerabilidades en la seguridad del equipo ante amenazas como lo son los virus​ a pesar de que en ese entonces, el 30 % de las PC en el mundo todavía seguía usándolo y el programa sustitutivo no aportaba nada realmente sustancial. Lo mismo para algunos videojuegos de autos o deportes que llevan décadas usando el mismo programa base y que podrían ser solamente actualizado con los nombres de cada año, sin embargo se opta por sacar un juego completamente «nuevo» que incluye algunas mejoras o en algunos casos nada original. También puede existir obsolescencia programada en cajeros automáticos y dispositivos médicos.

  • Obsolescencia funcional y tecnológica

Se da debido a un defecto funcional, avería o incompatibilidad.

  • Obsolescencia de calidad

Después de un corto tiempo el producto presenta fallas y mal funcionamiento.

  • Obsolescencia percibida o psicológica

Cuando crean un producto con un cierto aspecto, y más adelante se vende exactamente el mismo producto cambiando tan solo el diseño del mismo. Esto es muy evidente en la ropa, cuando un año están de moda los colores claros, y al siguiente los oscuros, para que el comprador se sienta movido a cambiar su ropa perfectamente útil y así ganar más dinero.

Se siembra la idea de que el producto deja de ser el de novedad o el última tendencia.

  • Obsolescencia de especulación

Cuando este comercializa productos incompletos o de menores prestaciones a bajo precio con el propósito de afianzarse en el mercado ofreciendo con posterioridad el producto mejorado que bien pudo comercializar desde un principio, con la ventaja añadida de que el consumidor se lleva la falsa imagen de empresa dinámica e innovadora.

#Obsolescencia I #ObsolescenciaProgramada

Alargascencia

Consiste en dar una segunda o tercera vida a los productos alargando. de este modo, su vida útil. Algo que reducirá el consumo de recursos naturales así como la producción de residuos.

Un directorio de establecimientos para reparar objetos, alquilar, hacer trueque y encontrar o vender productos de segunda mano.

Un movimiento social, comportamiento o tendencia cultural inscrito en el anticonsumismo, y cuyo objetivo concreto es alargar la duración de cualquier objeto de consumo, evitando así la sobreexplotación de materias primas y recursos naturales y la producción de nuevos residuos.

Surge en contraposición directa a la obsolescencia programada y la propia palabra es acrónimo de alargar y obsolescencia.

Es un concepto moderno que empezó a gestarse en torno al año 2015, y que solo se entiende dentro del contexto de su antónimo, la obsolescencia programada.

Este neologismo parece haber sido acuñado por la organización ecologista Amigos de la Tierra en una campaña promovida en 2015.

El objetivo era luchar contra la obsolescencia programada, y, a efectos prácticos, consistió en la creación de un directorio de empresas dedicadas a arreglar y reparar cosas, a compartirlas, a alquilarlas o a intercambiarlas.

Tras las diferentes etapas e interpretaciones por las que ha pasado la obsolescencia programada a lo largo del pasado siglo XX y principios del XXI, se sitúa en la última etapa y en clara contraposición con aquella, y de esta manera, en clara sintonía con todas las tendencias ecologistas del siglo XXI, entre cuyos múltiples objetivos sintonizan especialmente con la alargascencia los de decrecimientoanticonsumismofriganismo y los movimientos tendentes a la reducción, reutilización y reciclaje de productos de consumo.​

Conclusión

La obsolescencia es una práctica que realizan las empresas a sus productos para que en sí los consumidores sigan comprando a algo «innovador», como es en caso de los iPhones que tienen el mismo diseño, sólo lo «cambian» a lo interno, externamente es igual, otro caso es con los smartphones con sistema Android que duran de 4 a 6 años, ya cuando empieza a fallar, es momento de comprar otro y así seguidamente.

Es decir, es un ciclo interminable del consumismo, «comprar, tirar y comprar».

Sin embargo, sí por avances tecnológicos como los que fueron las lámparas de gas por las incandescentes, las consolas de estéreos que reproducía cassettes o CDs por las bocinas Bluetooth (aunque no todas funcionen bien), o las reproductores de música por los smartphones, las cámaras de vídeo o de fotos por los celulares modernos, los reproductores de VHS al DVD, luego al Blu-Ray y al final hoy con los streamings como Netflix, Disney +, HBO Max, etc. Es debido a la evolución tecnológica.

Lo que sí es un problema para el mundo es que hay chatarras tecnológicas, unos que fueron historias otros que aún tienen segundas oportunidades para ser útiles, un gran riesgo debido a que los componentes contienen químicos que son tóxicos para la vida.

Un ejemplo más es que alguna persona no le agrada utilizar su teléfono para escuchar música (por problemas de internet o la desconexión al Wi-Fi) usa un iPod para escuchar música, tiene sus ventajas como reducir el estrés, estar desconectados de las redes sociales, incluso, evita el robo al móvil (cuyo producto fue descontinuado, raros de encontrar).

Existen organizaciones como Amigos de la Tierra que evita estas prácticas a las compañías, como es el caso de Ecuador aprobó en 2016 una ley para comprobar que los productos adquiridos por el Estado no sufran de obsolescencia programada, la cual prevé sanciones administrativas y penales de incumplirse. No está claro si la legislación también aplica a personas particulares. En Francia, la ley sobre la transición energética y el crecimiento verde (Ley 2015-992) creó el delito de obsolescencia planificada, el cual se castiga con dos años de prisión, una multa de 300 000 euros o el 5 % de las ventas anuales de la empresa.

Debemos de dejar de ser egoístas y pensar más en nuestro planeta hogar la Tierra. Es impresionante nosotros los seres humanos estemos maravillados por los avances tecnológicos bastante novedosos por los clásicos (no todos) que aún tiene uso.

Curiosamente, existe un foco que aún prevalece funcionar desde 1901, se llama la Bombilla Centenaria (Centennial Bulb) y según el Libro Guinness de los Récords es el foco de luz que más tiempo lleva encendido en la historia. Está ubicada en un sitio original: una estación de bomberos en la ciudad de Livermore, en California, Estados Unidos.

Sigue siendo un misterio de cómo aún sigue funcionando hasta nuestros días.

Su origen se sitúa en 1972, un periodista local, Mike Dunstan, se interesó por la bombilla. Todos los bomberos aseguraban que nunca se apagaba -algo normal en los parques de bomberos, donde siempre se necesita luz- y que había estado en el parque desde que tenían memoria. A través de entrevistas y consultando los archivos, Dunstan concluyó que la bombilla llevaba encendida desde 1901.

El periodista concluyó que la Centennial Light fue un regalo del empresario Dennis F. Bernal al parque de bomberos. Su fabricante es Shelby Electric Company, donde un ingeniero francés, Adolphe Alexandre Chaillet, había entrado a trabajar en 1896.

Chaillet conocía cómo mejorar la eficiencia y la vida útil de las bombillas incandescentes. Sin embargo, esta técnica no convencía a las empresas, que preferían fabricar bombillas con fecha de caducidad, preferiblemente por debajo de las mil horas para vender más. En cambio, la Centennial Light lleva brillando durante más de un millón de horas.

Existen varias teorías que explican por qué la bombilla fabricada por Chaillet ha sido capaz de sobrevivir tanto tiempo. Algunos aseguran que su filamento es el resultado de un proceso único y secreto. Otros creen que, dado que se ha encendido y apagado muy pocas veces, se ha producido una combustión mucho más lenta que ha impedido que se fundiera. Por último, hay quienes creen que su longevidad se debe a que fue fabricada a mano, con mucho más cuidado.

@CentennialBulb

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Una respuesta a “Alargascencia VS. Obsolescencia”

  1. […] ¿Te gustaría saber cómo alargar la vida de tus electrodomésticos, dispositivos y así evitar la obsolescencia programada? […]

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